MEDITACION:

Los yoguis desarrollaron la mente para que les sirviera, no que les
dominara. Lo lograron con la meditación. Primero se debe calmar el
cuerpo. En esa quietud, la mente se inquieta. En este punto, las prácticas
yóguicas de la postura correcta, la concetración interna y el enfoque en la
respiración y/o el mantra son esenciales. Una persona que tiene la
paciencia de permitir que la mente divague, mientras permanence firme,
experimentará "algo". Ese algo es diferente para cada uno, pero será, de
una u otra manera, un nuevo despertar del ser. Con esta nueva
conciencia llega el cambio interno, luego el externo. A través de la mente
meditativa, el ser humano toma su legítimo lugar como dueño de la casa.

Con sólo dejar pasar los pensamientos, y no guardarlos en el
subconsciente, donde pueden resurgir en un arranque emocional, la
mente se purifica. La persona literalmente se renueva. Una vez que la
mente se acostumbra a este proceso, la meditación se torna muy
acogedora, muy emotiva. Desearás repetirla una y otra vez. Al principio,
quizás, no dure mucho tiempo. Poco a poco, conforme desarrolles esa
intimidad, esta barrera inicial de pensamientos se acortará cada vez
más.

Luego de un tiempo de práctica, encontrarás que tu mente meditativa
responde al instante a su llamado. Con el tiempo podrás permanecer en
un conciencia elevada durante gran parte de su vida diaria.


Clases de Relajación y Meditación
Miércoles 20 Hs - a partir de Marzo de 2007

La clase dura una hora.